La infraestructura en la nube, el pilar silencioso del avance de la IA en AdTech
Desde que ChatGPT catapultó la inteligencia artificial (IA) al centro del debate público, la conversación en la industria AdTech ha girado en torno a su aplicación: herramientas generativas, modelos predictivos y algoritmos de atención están transformando todas las etapas del ecosistema, desde la planificación de medios hasta la optimización y el análisis de resultados. Sin embargo, mientras la IA acapara los focos, otra tecnología clave ha sido el motor silencioso detrás de muchos de estos avances: la infraestructura cloud o en español, en la nube. A principios de este año, algunos expertos ya señalaron el creciente interés del sector en esta área, destacando su papel en el proceso de datos a gran escala y en tiempo real. Un aspecto señalado como especialmente crítico fue la latencia, en un entorno donde cada milisegundo puede ser determinante.
Para hacer frente a este desafío, varias empresas han redoblado esfuerzos para mejorar la eficiencia de sus sistemas, algunas incluso han optado por construir infraestructuras desde cero, con el objetivo de cumplir las promesas del modelo programático y mejorar la velocidad y el performance. Para muchos players del sector, esta infraestructura ya no es solo soporte tecnológico, sino una ventaja competitiva. “La infraestructura en la nube se ha convertido en un diferenciador clave. En un mercado obsesionado con el rendimiento, es la clave para desbloquear eficiencia y resultados”, señala Daniel Pirchio, fundador y co-CEO de Onetag, en un artículo en AdExchanger.
Infraestructura como estrategia
Como cuenta Daniel, un número reducido pero significativo de empresas ha adoptado un enfoque estratégico hacia el diseño de su infraestructura. En lugar de depender únicamente de servicios estándar, han optado por desarrollar soluciones internas con foco en el performance y la optimización. El resultado: una ventaja estructural. Estas plataformas están diseñadas para la toma de decisiones en tiempo real en el ámbito publicitario, procesando miles de millones de solicitudes de puja, filtrando a nivel de impresión y priorizando solo las oportunidades de mayor valor. Son sistemas optimizados que reducen la latencia, mantienen los costes y mejoran la eficiencia de los algoritmos. “Competir en las subastas programáticas exige actuar con precisión y rapidez: todo debe suceder en menos de 250 milisegundos. Las empresas que han invertido en infraestructuras más inteligentes no solo obtienen beneficios propios, sino que también mejoran la eficiencia de toda la cadena de suministro”, comenta Pirchio.
Apuesta por la eficiencia
El panorama actual de la programática está lleno de ruido: subastas duplicadas, overlapping y bid requests poco relevantes dificultan la tarea de los DSPs para identificar oportunidades valiosas. Así, según muchos analistas, la solución pasa por una infraestructura más inteligente, que filtre el tráfico en origen, aplique análisis a nivel de impresión y modele las solicitudes en tiempo real desde el sell-side. Esto permite que los DSPs no tengan que asumir todo el peso del procesamiento. El impacto es claro: se generarían menos solicitudes, pero de mayor calidad, alineadas con los objetivos de los anunciantes. Esto reduce la carga de consultas por segundo (QPS), disminuye los costes para los DSPs y proporciona mejores inputs para los algoritmos, acelerando el retorno de inversión. Además, al requerir menos procesamiento en toda la cadena, se reduce el consumo energético, lo que contribuye a una publicidad programática más sostenible a gran escala.
Bases sólidas para la era de los resultados
Asimismo, curation se perfila como una estrategia fundamental para lograr resultados en publicidad programática. Pero esta estrategia requiere contar con infraestructuras capaces de evaluar volúmenes masivos de datos en milisegundos. A medida que la inteligencia artificial se convierte en el eje de las operaciones en AdTech, las empresas líderes serán aquellas que apuesten por sistemas sólidos, optimizados e inteligentes, según recalca el experto. Estas infraestructuras deben “hacer el trabajo duro desde el principio” y permitir que los DSPs se centren en lo realmente importante. “La IA no funciona en el vacío. Para impulsar un rendimiento real, debe estar diseñada específicamente, ser rentable y estar optimizada para la latencia. Y a medida que la IA se apodera del AdTech, los ganadores no serán los que tengan los modelos más inteligentes. Serán los que tengan las bases más sólidas. Así que sí, por supuesto, adopta la IA. Pero no te olvides de la nube”, termina Daniel.